
Eleven las anclas, quiten amarres, Neptuno Rey de Levante comienza en este número su camino cuyo objetivo no es otro que ustedes.
Porque ustedes serán, de ahora en adelante el viento que agite nuestras velas y nos sacuda en la cara, avisándonos una y otra vez, recordándonos que nosotros estamos aquí solo por y para su entretenimiento.
Porque somos amantes del mar, de la costa, de esa brisa, ese sentimiento que no se puede describir y que llega a todos y cada uno de nosotros cuando paseamos por la playa, cuando escuchamos el sonido de las olas al romper, cuando aún incluso en invierno las gaviotas que sobre vuelan la orilla nos saludan al tiempo que completan maravillosas hondas en el aire. Sigue leyendo




